Una carisma y una espiritualidad que no es sólo nuestra sino también de aquellos con quienes compartimos la vida misionera de la Iglesia: Los Laicos
"Este es el precio de la Redención, éste es el motivo de mi confianza en mi salvación; a esta devoción quiero consagrar mi vida; y soy yo Sacerdote para aplicar la Sangre Divina". San Gaspar del Búfalo